"A veces quisiera que mi consciencia se fuera a dar una vuelta, reflexione sin mis pensamientos, y me dejara solo, el tiempo suficiente, pero que regresara después y me platicara sus reflexiones"
Miles de personas vienen, van, cruzando la calle, caminando, corriendo, gritando,en el transporte,subiendo un puente, en el auto, algunas sin saber donde van; al parecer un espectaculo propio de un manicomio. Tal pareciera un movimiento sin sentido, un movimiento caótico como si fuera un movimiento browniano, él que lo descubrió fué un botánico de nombre Robert Brown (y que lleva de nombre su apellido), y al que le dió explicación Einstein y este año se cumplen 100 de que le dió explicación.
, tal como lo observó Brown cuando puso unos granos de polen en una gota de agua y los observó con el microscopio, y éstos se movian de un lugar a otro sin orden alguno. Se hicieron hipótesis acerca de lo qué originaba este movimiento, pero la más acertada fué la explicación de Einstein utilizando la "teoría molecular cinética de la materia", llegando a la conclusión de que "el movimiento Browniano es intrínseco a la materia". Y yo le creo. Alomejor tiene algo que ver con el movimiento de las personas alrededor del mundo. Aunque claro, el movimiento de las personas, está influido por diversos factores (trabajo, famili
a, medio ambiente, la propia persona, azar etc.), pero si se desprecian esos factores y sólo nos ocupamos del movimiento (Sin preguntarnos el ¿porque es así?), observando a las personas como simples puntos, éstas llegarían a describir un movimiento browniano. Como si alguién tomara la tierra completa y la metiera en un microscopio, lo que vería sería eso ¡UN MOVIMIENTO BROWNIANO!;como el de las hormigas en un hormiguero. Me pregunto si éste movimiento es cíclico y el patron se repite cada determinado tiempo (miles de millones de años) o simplemente no sucede.
Basado en mi experiencia del frontón.
Principium
Natura est.
Probare
Pugna
Mutare
Origo.
Spectare
Solus
Finis
Son cerca de las 0900 horas en la Cd. de México. A unos cuantos metros bajo tierra, se encuentra el transporte de los héroes....el metro.
Me encuentro en el andén esperándolo, caminando de un lado a otro tratando de no pisar las líneas que separan un mosaico de otro. Con el pensamiento en otra dimensión. Cuando hace arribo el metro.
Al introducirme en el vagón, a simple vista parece repleto de zombis que se dirigen a trabajar como todos los días, sus apariencias dicen poco. Pero lo esencial es invisible a la vista. Hollywood nos ha enseñado que para ser héroe, se tiene que usar capa, máscara, estar verde, tener cabeza de piedra, ser elástico, echar fuego, ponerte calzoncillos sobre los pantalones y muchas otras simplezas.
Regresemos al vagón. Personas leyendo e periódico, féminas maquillándose, personas con la mirada perdida, otras mas dormidas. Esas personas para mí no son nadie; en el sentido que no sé lo que hacen, sin embargo, esas misteriosas personas que se esconden detrás del periódico, las féminas maquillándose, las personas dormidas, para una o mas personas simplemente son un ejemplo, llegando a ser héroes.
No creo que se necesite morir por la patria o evitar un asalto o un ataque terrorista o bien salvar una vida, para ser héroes. Quiero creer que existen diversas maneras de ser héroe. No hay que limitar el adjetivo.
Creo que el héroe no piensa en serlo, simplemente obedece a su naturaleza, y al juzgar sus actos ordinarios, él mismo los desconoce como heroicos, porque cree que las demás personas los pueden hacer.
De este modo, cualquier persona que obedece fielmente a su naturaleza, sus actos serian calificados de heroicos por otras personas. Siendo héroes; anónimos pero al fin héroes.
Cuando me he bajado del vagón caigo en la cuenta que estaba rodeado de héroes anónimos. Volteo para ver por última vez el vagón de los héroes, y éste, en un acto de ilusionismo, se encuentra vacío.....
¿Acaso me estaba vigilando el personaje del periódico?. Los que estaban dormidos, ¿lo estaban?. Preguntas....
Lo único que nos puede salvar es el conocimiento.
"Allí donde se queman los libros también se termina, a la postre, por quemar a seres humanos".
Me encuentro casi ciego por haber contemplado demasiado el fulgor de Dios. He quedado casi sordo por haber escuchado demasiado el trueno de su Palabra. Pero he obtenido un premio: la mente sabe ahora ver más lejos, y el corazón logra percibir mejor las más suaves voces del afecto.